Reseña: Walden, de Henry David Thoreau

ficha tecnica walden

Sinopsis

El 4 de julio de 1845, Thoreau se traslada a vivir en la cabaña que él mismo había construido en Walden Pond. Durante dos años escribe allí la obra homónima en la que describe su economía doméstica, sus experimentos en agricultura, sus visitantes y vecinos, las plantas y la vida salvaje. La obra de Thoreau es la historia de un experimento original, sin precedentes literarios. Walden es un modo de escribir, de ponerse a “disposición de las palabras”, pero también es una Escritura, una forma de aprender lo que la vida tiene que enseñar.

Primeras líneas

“Cuando escribí las páginas que siguen, o más bien la mayoría de ellas, vivía solo en los bosques, a una milla de distancia de cualquier vecino, en una casa que yo mismo había construido, a orillas de la laguna de Walden, en Concord, Massachusetts, y me ganaba la vida únicamente con el trabajo de mis manos. Allí viví dos años y dos meses. Ahora soy de nuevo un residente temporal en la vida civilizada.”

Valoración personal, por Gonzalo Muro

Walden es la obra de Henry David Thoreau en la que recoge su experiencia de dos años (1845 – 1847) viviendo en el bosque, alimentándose de cuanto recogía o cultivaba, fabricando su casa o sus muebles con sus propias manos y recorriendo la inmensidad de la laguna, por sus orillas o en bote, mientras aún le quedaba tiempo para sus lecturas, el estudio y la conversación con cuantos se acercaran a visitarlo, intencionada o furtivamente.

Thoreau inicia el libro ofreciendo una velada censura a sus conciudadanos de Concord corroídos por las prisas, por la pasión por la prensa vociferante, preocupados por pagar las hipotecas sobre los solares en los que edificaban sus casas o por los préstamos para la compra de ganado y simiente. Critica a quienes desean viajar en ferrocarril perdiendo la belleza de los paisajes a cambio de un mero ahorro de tiempo o a quienes siguen los dictados de la moda y pretenden emplear más de una camisa por invierno. En suma, critica despiadadamente un mundo (el de mediados del siglo XIX, en un país aún por definir y conformar) que muchos podrían tomar como referencia idílica de sus anhelos presentes.

Pero volvamos al verano de 1847, fecha en la que Thoreau da inicio a su experimento. Con paciencia científica, deja constancia en el libro de cada centavo empleado y el destino del mismo: maderas, semillas, piedras para reforzar los cimientos o construir la chimenea, aperos de labranza, en definitiva, pretende cifrar el coste de vivir por sí mismo frente al de vivir con ataduras sociales.

Réplica de la cabaña que Henry David Thoreau construyó con sus propias manos en el lago Walden

Réplica de la cabaña que Henry David Thoreau construyó con sus propias manos en el lago Walden

Como si fuera una guía para futuros pioneros, Thoreau da cuenta de cada una de sus acciones, del modo en que planta sus semillas (cuáles y en qué cantidad), cómo recogerlas y cómo conservarlas. Da noticia de su espartana alimentación y da cuenta de lo inmejorable de su estado de salud. Con ello pretende demostrar que un hombre puede salir adelante sin mayores problemas, y a un coste mínimo, tomando las riendas de su vida, fijando unas prioridades y suprimiendo todo aquello que las aleja o difumina.

Llegamos así al punto central de Walden y, por extensión, de casi toda la obra de Thoreau. La primera de ellas es la austeridad, que se convierte en guía de vida y supremo criterio para suprimir todo aquello superfluo e innecesario. Dentro de la tradición puritana anglosajona, Thoreau exacerba este ascetismo para denunciar todo aquello que se considera imprescindible, todas aquellas comodidades que hacen de la vida algo deseable para muchos, pero un estorbo para lograr lo que pretendemos. Porque éste es el segundo concepto clave en la filosofía de Thoreau, la idea de que todo hombre debe conocer qué desea en la vida, definir su propio destino en una tabla rasa, sin condicionantes externos y, a continuación, seguir ese impulso coherentemente, por esforzado que resulte.

De ahí que este experimento (su vida en general) tenga como primer objetivo demostrar la viabilidad del proyecto de vida propuesto. Para Thoreau, este objetivo muy bien pudiera resumirse en una vida de estudio, lectura, escritura y reflexión de cuanto le rodea, al modo de un Diógenes del Nuevo Mundo.

Pero no creamos que el Thoreau de Walden es un ermitaño huraño refugiado en su cabaña, aislado del mundo. El libro está poblado de las conversaciones que mantiene con sus amigos y con diversos personajes de toda índole con los que traba relación y a los que interroga sobre su parecer respecto de la experiencia que está llevando a cabo.

"Fui a los bosques porque quería vivir deliberadamente; enfrentar solo los hechos esenciales de la vida y ver si podía aprender lo que ella tenía que enseñar. Quise vivir profundamente y desechar todo aquello que no fuera vida...para no darme cuenta, en el momento de morir, que no había vivido". Cita de Thoreau grabada en los alrededores del lago Walden

“Fui a los bosques porque quería vivir deliberadamente, para enfrentar solo los hechos esenciales de la vida, y ver si podía aprender lo que ella tenía que enseñar. Para no darme cuenta, en el momento de morir, que no había vivido”. Cita de Thoreau grabada en los alrededores del lago Walden

Precisamente es durante estos dos años cuando tiene lugar el célebre incidente que lleva a la detención de Thoreau por negarse a pagar impuestos dado que no quería sostener con su dinero la guerra contra Méjico. Este posicionamiento, así como su negativa a cumplir con la ley que prohibía auxiliar a los esclavos fugitivos del Sur, le llevaron a la elaboración de su teoría sobre la desobediencia civil por la que hoy es célebre y reconocido, pese a que su visión es claramente individualista.

Tampoco podemos pasar por alto que, al margen de las consideraciones reflexivas de la obra, Walden es por encima de todo un canto a la Naturaleza, un paseo por sus bosques, una visita a sus aguas y a su entorno. Unos paisajes que ya comenzaban a verse acosados por la expansión del ferrocarril o por la explotación del hielo y que Thoreau sabe describir con la pasión y detalle de un naturalista avezado. Tal vez éstas sean las páginas más hermosas de Walden y en las que el autor más haya dejado volar la pluma de su lirismo.

Thoreau se muestra sorprendido de que sus contemporáneos hayan dado la espalda a la laguna de Walden, que se refugien en la ciudad pese a los inmejorables ejemplos que la Naturaleza puede ofrecer al hombre, tanto respecto al modo de llevar una vida como sobre los verdaderos fines que todos debemos perseguir.

Es tal vez momento de destacar la labor de la editorial Errata Naturae a la hora de publicar este libro completándolo con hermosas ilustraciones de la época en las que aparecen aves, flora, herramientas de cultivo y otros muchos objetos citados en el texto. La traducción de Marcos Nava y, especialmente sus notas a pie de página, contribuyen a aclarar numerosas cuestiones, tanto históricas como biográficas que ayudan a una visión más completa del texto.

Gracias a estas notas sabemos que Thoreau no logra escapar a las trampas de esta huida hacia el idilio. Poco se dice en la obra sobre la contribución de su amigo Ralph Waldo Emerson que le prestó el terreno sobre el que construir su cabaña y a cuya casa en las afueras de Concord solía acudir la mayoría de las tardes durante su estancia en Walden para, entre otras cosas, …¡leer la prensa que tanto criticaba!

De hecho, este tipo de experimentos y reflexiones deben servir como sano contrapunto a nuestras vidas, para darles algo de cordura y sentido. Pero, al menos en lo que a mí se refiere, en tanto no sepa de qué huir ni a dónde ir, prefiero quedarme donde estoy y disfrutar de este maravilloso libro.

Resumiendo
  • Perfecto para: Amantes de la Naturaleza y convencidos de que la vida puede ser más sencilla y acomodada a nuestras necesidades reales y no a las que nos creamos.
  • Lo mejor: El gusto con el que se lee, la demora en los detalles a la que ya no estamos acostumbrados y la espléndida edición.
  • Lo peor: El convencimiento de que las cosas no son tan fáciles en primera persona como parecen cuando se leen.
Sobre el autor

Henry_David_ThoreauHenry David Thoreau (1817-1862) nació en Concord, Massachusetts, y estudió en Harvard. Seguidor y amigo de Emerson se definió a sí mismo como un místico, un trascendentalista y un filósofo de la naturaleza. Antiesclavista militante, toda su obra se centra en la búsqueda de la “vida con principios”, una vida que él explora y experimenta a través del estudio y la comprensión de la Naturaleza. Uno de los autores más respetados de su tiempo, Thoreau practicó diferentes parcelas del conocimiento, destacando sus obras dedicadas a la ecología y a los derechos del individuo frente al estado. Su obra narrativa más conocida es Walden, donde cuenta su vida en una cabaña situada en plena naturaleza, y en el apartado de ensayo, su obra La desobediencia civil está considerada un clásico de la literatura americana.

The following two tabs change content below.
avatar
Colaborador en la sección de Reseñas de la Revista Nuevas Letras. Ha publicado relatos en diversas antologías colectivas, y administra el espacio de reseñas literarias Confieso que he leído.
avatar

Latest posts by Gonzalo Muro (see all)

Deja un comentario