Editoriales y startups: una relación fructífera y necesaria

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Javier Celaya (centro), con Santos Palazzi y Blanca Rosa (derecha), y Rosa Sala y Jordi Ingerto (izquierda), durante el debate entre editoriales y startups celebrado en Kosmopolis 2015

Feedback. Ese es el término inglés que define la relación actual entre los grandes grupos editoriales y las iniciativas empresariales que dan vida e inundan de nuevas y brillantes ideas el mundo de la literatura y la edición. Es esa retroalimentación, ese compartir para mejorar y ese diálogo fundamental lo que enriquece tanto a editores como a emprendedores, siempre en busca de ampliar horizontes para ofrecer un mejor producto al lector.

A lo largo de los últimos años se ha equilibrado la balanza de poderes entre las todopoderosas editoriales y los pequeños proyectos empresariales, que aportaban todo tipo de novedades, hasta llegar a la situación actual en que la influencia de unas sobre otras es casi equitativa. Sobre estas relaciones y otros muchos puntos que unen a editoriales y startups se profundizó el pasado mes de marzo en un debate celebrado en Barcelona, en el enriquecedor marco del Bookcamp IV de Kosmopolis 2015, en el que Javier Celaya juntó en la misma sala a representantes de ambos mundos: de un lado, Santos Palazzi (Grupo Planeta) y Blanca Rosa (Roca Editorial) como portavoces de las editoriales consolidadas, y en el otro extremo Rosa Sala (Seebook) y Jordi Ingerto (Book Movies) dando voz a las startups.

Durante la charla, todos tuvieron tiempo de mostrar sus puntos de vista y acercar posturas en los aspectos clave, quedó claro que “el mundo editorial es un mundo anclado en el pasado”, como reconocía Palazzi, y que en este contexto son las startups las encargadas de ir en busca de la siempre necesaria innovación. Así, proyectos como Seebook, que apuesta por “recuperar la parte fetichista de la literatura” a base de “hacer tangible lo digital”, y Book Movies, que promueve los booktrailers para dar una mayor difusión a libros a través del formato vídeo, dinamizan el sector con ideas innovadoras, utilizando “la motivación como la gasolina de las startups“.

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Buscando siempre la mejor solución

La solidaridad entre las startups destaca como un factor clave en la continua aparición de iniciativas y proyectos que buscan cubrir necesidades concretas dentro de un sector tan difícil como el editorial. Y es que la colaboración entre los nuevos proyectos, y sobre todo la colaboración entre las startups y las grandes editoriales es totalmente necesaria para seguir aportando nuevos enfoques y soluciones a cada una de las situaciones con las que se enfrenta el sector.

En este contexto, Blanca Rosa (Roca Editorial) reconocía que a las editoriales les falta, independientemente del tamaño de la empresa, contar con una gran cantidad de datos (el famoso big data) para conocer con detalle toda la información sobre los lectores y el tipo de lectura que buscan y practican. Y las startups todavía echan en falta una comunicación más directa y efectiva con los directivos de las editoriales.

Situaciones como el acaparamiento de datos por parte de Amazon, especialmente tras comprar Goodreads y su aclamado algoritmo de recomendaciones basado en las lecturas y gustos de los usuarios, frustran el crecimiento del sector digital, cuyo mercado se encuentra actualmente en torno al 8% del total. De hecho, las previsiones más optimistas lo sitúan en torno al 20 o 25 por ciento para el año 2020, si es que España logra seguir la curva de crecimiento que se ha dado en Alemania, EE.UU. o Reino Unido.

En estos países, el sector digital parece haber tocado techo estancándose en torno al 25%, y el contexto actual no parece augurar mejores cifras para el mercado español, por lo que algunas de las propuestas surgidas durante el debate señalaron la necesidad de “hacer más sexy y más interesante la lectura”, como comentaba Blanca Rosa, o sobre todo “generar y dar a conocer nuevos modelos de negocio”, como proponía Jordi Ingerto, de Book Movies. Y es que a pesar de la “impaciencia digital”, que como explicó Palazzi lleva a la cancelación de muchas buenas iniciativas que no llegan a despegar por falta de tiempo, estos problemas no son más que pequeños obstáculos en el camino de una misión que se antoja casi imposible: encontrar un modelo de negocio que funcione en España, ya que la cuestión principal es la falta de lectura, que hace inviables los modelos de suscripción y que demuestra la necesidad urgente de otro tipo de catálogo, el de lectura corta.

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Editor y administrador de la Revista Nuevas Letras, estudió Periodismo y trabajó en la Unidad de Documentación, Archivo y Registro de la UMH. Viajero apasionado, lector crítico, y amante del periodismo, el diseño y la comunicación.
Publicado en: ARTÍCULOS, EDITORIALES

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