Benedict Wells: “Mi vida cambió gracias a que alguien creyó en mí y en mi trabajo”

Benedict Wells 3

Natalia Moltó / Abraham Bernabéu

“¿Qué quieres ser de mayor?” Hay personas que no lo descubren hasta bien entrada la madurez y que acaban dedicándose a cualquier cosa. Algunas, incluso, no llegan a saberlo nunca. En el caso de Benedict Wells (Munich, 1984), él siempre lo tuvo claro: quería ser escritor. Después de terminar el instituto, aparcando la universidad y en pos de su sueño, Wells cogió su maleta y se mudó a Berlín, a un piso diminuto, donde escribía por las noches y trabajaba en lo que fuese durante el día. El tiempo pasaba, y a pesar de que el joven bávaro concentraba todos sus esfuerzos, tras cuatro años su sueño seguía sin cumplirse. Varias negativas después, frustrado y a punto de tirar la toalla, Benedict Wells no sospechaba el giro radical que iba a dar su vida: Diogenes, la selectiva editorial suiza en lengua alemana que sólo publica a un autor nuevo cada año, había decidido apostar firmemente por él y publicar su primera novela, El último verano de Beck. A partir de ese momento todo cambió.

Seis años y tres libros publicados más tarde, Wells ha destacado como uno de los principales autores emergentes germanos. Actualmente, se encuentra en Barcelona celebrando la edición en castellano de su último libro, Casi Genial (Ediciones Maeva), y nos concede una entrevista en un fluido inglés salteado con toques de español, que delatan el idilio que vive con Barcelona, ciudad en la que reside varios meses al año. Simpático, alegre y seguro de todas y cada una de las decisiones que le han llevado a donde se encuentra hoy, Wells confiesa que le encanta charlar con sus lectores y que éstos le den su opinión sobre el libro, pero rechaza valorar su trabajo ante quienes aún no han leído su obra, pues prefiere no influir en su opinión y dejar que sean ellos quienes decidan y saquen sus propias conclusiones.

Pregunta: Al mudarte de Baviera a Berlín persiguiendo tu sueño y saltarte la universidad, casi apostaste tu futuro al todo o nada como Francis, ¿cómo y por qué tomaste la decisión?

Respuesta: Tomé la decisión porque cuando eres muy joven tienes una especie de confianza en ti mismo, una fuerza a la que sigues. A los 19 o 20 años todas las personas tienen un sueño, y la sensación de que pueden llevarlo a cabo. Ahora, con 29, puedo sentir cómo me vuelvo más inseguro, pero hace diez años tenía claro que tenía tiempo de perseguir ese sueño. En ese momento, intenté verlo desde la perspectiva de un hombre de 45 años; no quería llegar a esa edad, mirar hacia atrás y pensar ¿por qué ni siquiera intenté escribir? ¿Por qué empecé inmediatamente a hacer algo que ni siquiera me gustaba? Así que me dije “¡Vamos! Tienes dos o tres años, y puedes hacer lo que quieras. Si no lo consigues, todavía eres muy joven para estudiar”. Así que, ¿por qué no? Lo tenía claro: antes de acabar dedicándome a algo que no me gustara, quería saber si podía hacer realidad mi sueño.

P: Si tu carrera de escritor no hubiese funcionado, ¿cuál era el plan B? ¿Estabas preparado para todo?

R: No, no podía imaginar otra cosa. A veces pienso qué haría si no estuviera escribiendo, y en realidad no tengo ni idea. Habría hecho alguna cosa relacionada con algo que me gustara, como las películas; pero yo quería y necesitaba escribir. Realmente es lo único que me encanta, y no lo siento como un trabajo. Por ejemplo, puedo dar mucho más de mí cuando escribo; puedo estar dieciséis horas escribiendo del tirón y nunca lo siento como un trabajo. Tengo mucha energía para hacerlo. Y me doy cuenta de que si tuviera que hacer cualquier otra cosa, nunca sería tan bueno en ella; nunca la amaría tanto como a la escritura. Así que no había Plan B, simplemente tenía que hacer esto. Y tengo la suerte de que, después de tres años intentándolo con todas mis fuerzas, finalmente funcionó.

“Lo más importante es que atrapes todos tus malditos sueños y esperanzas y no los dejes escapar nunca. Puedes gritar, puedes desesperarte o lloriquear. Pero aunque ya no creas en ti, no debes soltar amarras. Porque si lo haces, se acabó, pequeño. A partir de ese momento dejarás de vivir. Aún podrás corretear por el mundo unos años, pero en el fondo estarás muerto; como casi todos nuestros vecinos”.

Extracto del libro Casi Genial

Durante una lecturaP: Tras muchos intentos por sacar adelante tus novelas, la importante editorial Diogenes decidió publicar tu libro El último verano de Beck. ¿Qué cambio supuso esto en tu carrera como escritor?

R: No fue realmente mi carrera la que cambió, fue mi vida. Desde ese momento, yo pasé a tener dos vidas distintas: la vida que tengo ahora, una vida maravillosa en la que mis libros han sido publicados y puedo hacer lo que más me gusta, y la vida alternativa, en la que no conseguía publicar mis novelas. Por entonces, vivía solo en Berlín, y mis amigos se preguntaban entre ellos “¿sabes algo de Ben? ¿Aún sigue escribiendo? Sí, pero no ha publicado nada”. Afortunadamente, eso ya quedó atrás y hoy puedo disfrutar de la vida que tengo ahora. Me alegro mucho de estar aquí, y eso es gracias a que alguien creyó en mí, en la posibilidad de publicar mi libro, y eso lo ha cambiado todo.

P: Escribes desde muy joven, ¿cuáles son tus autores de cabecera? ¿Cómo definirías el estilo de Benedict Wells?

R: Empecé a escribir muy joven, porque he querido hacerlo toda mi vida, pero en especial hay un libro que me marcó: Las cenizas de Ángela, de Frank McCourt. Él siempre ha dicho en entrevistas que le resultó demasiado rápido convertirse en un escritor mundialmente famoso a los 65 años, porque consideraba que era demasiado tarde. Había estado escribiendo toda su vida, pero su trabajo no vio la luz hasta esa edad, aunque él siempre lo hubiese deseado. Para mí es muy importante haber podido empezar a publicar tan joven, porque ahora tengo mis libros conmigo. Por ejemplo, cuando conozco a una chica puedo enseñarle lo que realmente siento y lo que hago; no tengo que llevarlo dentro de mí porque ya está ahí fuera, publicado.

Mi estilo está en constante desarrollo. A los 21 años estaba bastante seguro de cuál era mi estilo, pero ahora ya no. Cuando tenía 25, leí los libros de Kazuo Ishiguro (Los restos del día o Nunca me abandones), y probablemente me cambiaron, porque en ese momento me di cuenta de que había otra forma de escribir. De hecho, lo que escribo ahora es muy diferente a lo que he escrito en mis tres primeros libros. Todavía tengo mucho que aprender. A los 29 años no puedo haber alcanzado mi madurez como escritor. Actualmente tengo un estilo más fresco y más directo porque soy joven. No soy un escritor mayor que haya perfeccionado su estilo a lo largo de los años, pero sí puedo contar una historia. Así que constantemente intento mejorar, y aunque espero haber escrito unos libros que gusten a la gente, me esfuerzo cada día para seguir desarrollándome.

P: El sentimiento de fracaso, los viajes y, sobre todo, las oportunidades forman parte de los temas más recurrentes en tus obras, ¿por qué esa predilección? ¿Cuáles son los principales motivos que te empujan a escribir?

R: Yo creo que el desarrollo es una de las mejores cosas que puede ofrecer un libro. Hay dos aspectos importantes en ese desarrollo: el interno del propio personaje, y el externo, que envuelve el viaje. Siempre es interesante empezar la historia en un punto en el que la vida de los personajes está cambiando dramáticamente. Me fascina cómo la vida cambia de la nada. O cómo puedes cambiar tú a raíz de las cosas que suceden en tu vida. En realidad, todo es posible, de repente surgen muchas oportunidades, y puede que tengas muy buena o muy mala suerte al final.

Mi principal razón para escribir es que me apasiona contar historias. Pero hay dos momentos clave en mi vida: el primero fue cuando leí El Hotel New Hampshire de John Irving. Tenía quince años y solía leer otro tipo de libros, pero hasta que leí este, ni siquiera imaginaba que ese tipo de literatura fuese posible. No sabía que se podía escribir de una manera tan rica, divertida, llena de personajes entrañables y fantásticas historias. Desde entonces, supe que quería escribir historias, quería crear personajes que le gustaran a la gente. El otro momento clave vino cuando decidí compartir lo que hacía. Por aquel entonces, yo tenía un montón de ideas y pensamientos que nunca contaba a nadie, y para mí escribir fue la manera de expresar todo lo que llevaba dentro y poder mostrarlo al mundo. No tuve una infancia feliz, así que para mí la escritura fue el modo de expresarme y dejar que las cosas salieran de mí.

Foto Wells Johanna Feil 2P: ¿De dónde surgió la idea del banco de semen de los genios? ¿Cuándo decidiste convertirlo en un libro?

R: La idea surgió al leer una historia basada en hechos reales. En 2006, mi jefe me enseñó un artículo sobre el tema de la manipulación genética y el esperma de los genios. Yo no podía creer lo que estaba leyendo, me parecía increíble que realmente alguien estuviera intentando criar genios. Dejé el artículo y escribí tres o cuatro líneas acerca de un chico salido de esa historia. Después, leí las líneas y me dije “esto es una historia. Tienes que escribirla”. Pero en esos momentos, estaba destrozado, mis libros habían sido rechazados por varias editoriales y me quedaba tan lejos la posibilidad de viajar a América para poder documentarlo, que pensé “esto deberá esperar al futuro”. Un futuro que por aquel entonces parecía muy, muy lejano. Así que, cuando más tarde por fin me publicaron, lo primero que le dije a mi editor fue que tenía que viajar a América enseguida; tenía la historia, la historia que quería escribir.

P: De ese viaje en el que recorriste todo Estados Unidos durante tres meses para documentar el libro, ¿qué experiencias te han servido para escribir esta historia?

R: En realidad la experiencia fue al revés, puesto que antes de hacer el viaje sabía qué iba a pasar en el libro, o al menos en algunos momentos del mismo. Pero lo que sí hice, por ejemplo, fue forzarme a mí mismo a jugar y apostar mucho en Las Vegas, mientras mis amigos me decían “Ben, para ya, es mucho dinero, estás loco”, pero era algo que sencillamente tenía que hacer, al igual que sucede en la novela. La anécdota del casino fue sin duda una de las experiencias más cercanas al libro, y la verdad es que perdí mucho dinero. De hecho, puede que sea la cosa más estúpida que he hecho jamás. Al margen de esa experiencia, visitar el Gran Cañón o conducir por la Costa Oeste también me inspiraron para describir algunos pasajes del libro, aunque yo ya fuese con la mayoría de ideas grabadas en la mente.

P: ¿Dirías que es tu mejor obra hasta el momento?

R: No (risas). Probablemente diría que es la historia más divertida que he escrito hasta el momento, porque quería mostrar los hechos desde distintas perspectivas y con diferentes tonos de escritura: de forma más profunda, más furiosa, más divertida, visto desde el exterior… Al final, creo que quedó un libro ameno y de ritmo rápido, divertido de leer.

P: El viaje de Francis no es sólo un viaje hacia sus orígenes, también es un viaje hacia la madurez y el descubrimiento de uno mismo, ¿cómo surgió el personaje de Francis?

R: Esa es una pregunta muy interesante. Hay dos personajes diferentes dentro de Francis: por un lado, está el niño que confía en sí mismo y que era hasta los diez o doce años, y por otro, el adolescente inseguro, dubitativo y enfadado que es ahora. Necesitaba las dos caras del personaje, porque ambas personalidades convergen y se superponen a lo largo de la historia. Siempre he sentido debilidad por trazar un personaje con el que el lector pueda verse identificado. Por eso, mientras escribía el libro, me di cuenta de que no podía contar la historia centrándome en el banco de semen de los genios, sino en Francis. Conseguir que el lector se sintiera cercano a él, que se involucrara en todo lo que le sucede. De hecho, hay cientos de páginas que había escrito sobre la manipulación genética y el problema ético que plantea que, finalmente, decidí guardar y no incluir en la novela.

Benedict Wells 2P: Berlín, Estambul, Munich, Estados Unidos… ¿Veremos alguno de tus próximos libros ambientados en Barcelona?

R: ¡Definitivamente! No ahora, porque no tengo un tema que se ajuste a Barcelona, pero es una ciudad que me encanta y quiero que forme parte de alguno de mis libros. Pero eso sucederá a su debido tiempo y de forma natural. Yo quiero empezar a escribir un libro y de repente darme cuenta de que Barcelona es el único lugar posible para desarrollar esa historia. Sería una buena forma de honrar a esta gran ciudad, pero quiero hacerlo de forma coherente cuando surja y poder sentirme satisfecho con el resultado.

P: En Alemania ya has cosechado muchos éxitos, e incluso se te ha descrito como “una de las jóvenes promesas de la literatura alemana”. Casi Genial es tu primer libro editado en español, ¿qué expectativas tienes?

R: Más que expectativas, esta publicación para mí supone un privilegio, ya que Barcelona es una ciudad en la que he pasado parte de mi vida y en la que espero poder vivir en un futuro, o al menos entre ésta y Alemania. Estoy muy contento por toda la gente que he conocido aquí, y especialmente por mis amigos, que podrán leer por fin mi historia. He tenido la oportunidad de volver al piso en el que viví en Barcelona y llevarle el libro a las que fueron mis compañeras. Ellas estaban deseando leer el libro en español, y yo saber su opinión. Sin duda, un escritor necesita ser traducido. Un músico, por ejemplo, compone una canción y todo el mundo puede comprenderla, pero no sucede lo mismo con las palabras. Por eso estoy muy feliz de que mi novela se publique también en español.

Lo cierto es que nunca sabes el resultado que tendrá un libro, es algo impredecible. Pero espero que tenga muchos lectores y que estos se diviertan tanto como yo lo hice mientras lo escribía.

P: Ya estás trabajando en tu próximo libro, ¿qué nos puedes contar sobre él?

R: Mi próximo libro trata sobre tres hermanos que viven una infancia alegre y maravillosa hasta los 11, 12 y 13 años. Pero entonces sus padres mueren en un accidente, y la vida de los tres hermanos da un giro radical. Esos niños crecen y cambian de golpe, convirtiéndose en nuevos personajes. A grandes rasgos, el libro trata sobre cómo pueden cambiar las circunstancias y de cómo éstas influyen en la infancia hasta el punto de modificar la personalidad, incluso sobre cómo se puede llegar a superar un suceso así. Se trata de una larga historia, de más de tres décadas en la vida de estos tres personajes. Con este libro quería escribir algo nuevo, algo diferente. Al final, esta es una historia muy personal, y con la que me siento muy satisfecho del resultado.

Casi-genial_alta-copiaSinopsis de Casi genial

El insólito periplo de un joven en busca de su futuro

Francis tiene diecisiete años y pocas perspectivas de futuro. Vive en un parque de caravanas en Nueva Jersey, su madre está ingresada en el hospital y nunca ha sabido quién es su padre. Pero cuando descubre por casualidad que fue engendrado en un experimento científico y que su padre biológico es un genio, su vida da un vuelco y decide atravesar Estados Unidos en su búsqueda. En compañía de su mejor amigo, Grover, y de Anne-May, la chica de quien se ha enamorado, emprenderá un accidentado viaje durante el cual descubrirá más cosas sobre sí mismo de las que jamás esperó saber.

Nº páginas: 256 / Precio: 16,90€ / Ebook: 9,99€

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Publicado en: ENTREVISTAS

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