Escuelas de escritura: el arte de enseñar y aprender a escribir (2ª parte)

  • CONTINUACIÓN DEL REPORTAJE (Viene de la 1ª PARTE)

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Imagen: elsitiodelaspalabras.es

En la actual situación de crisis, el precio de los cursos de escritura es un factor decisivo a la hora de inscribirse en ellos. Aunque los alumnos suelen buscar siempre el mejor precio, hay que tener en cuenta lo que ofrecen los cursos gratuitos y lo que ofrecen los de pago, cuyo precio puede oscilar entre los 100 y los 12.000 euros, antes de tomar una decisión. Laura Castro reconoce que “hay iniciativas gratuitas que están funcionando muy bien”, pero recuerda que los talleres de pago “apuestan por la excelencia de los materiales teóricos que ofrecen a sus alumnos, así como por la formación y la experiencia de su profesorado”. Poniéndose en el lugar de los alumnos, Antonia Molinero reconoce que “estaría muy bien que todo fuera gratis”, pero también tiene claro que “las cosas han de tener un valor”, y que la gente de letras merece por su trabajo el mismo reconocimiento que puede tener un doctor o un abogado. Y es que los profesores imparten clases por vocación, pero también para ganarse la vida. Como dice Daniel Jordán, “nadie regala su trabajo. Como todo en esta vida, lo gratuito tiende a ser un simple abrebocas”. Y al final, la diferencia de precio también refleja las diferencias en la calidad y los resultados entre un curso gratuito y uno de pago. Porque, como explica Gervasio Posadas, “hay mil formas de aprender la teoría y que una persona pueda acceder a ese conocimiento, pero el valor diferencial de un curso de pago son las tutorías y los profesores, que están siguiendo tu trabajo y realizando unas correcciones sobre tu obra”.

La mella de la crisis en el perfil del alumno

escuela-de-escritoresA la hora de trazar un perfil del alumnado casi todas las escuelas coinciden: es difícil, prácticamente imposible, establecer un patrón. “La inquietud por escribir puede surgir en cualquier persona de cualquier edad. Hay gente que la lleva dentro durante mucho tiempo, hasta que encuentra el momento de poder desarrollarla”, comenta Gervasio Posadas. Y es que miles de personas comprendidas entre los doce y hasta los ochenta años pasan anualmente por las aulas de estas escuelas de escritura. Así, “personas de todas las edades se enriquecen entre sí y crecen como escritores gracias a esa pasión común”, argumenta Javier Sagarna. No obstante, y a pesar de esta gran variedad generacional, muchas escuelas coinciden en que el grado de participación en los cursos es ligeramente mayor en las mujeres que en los hombres, y que éstas suelen ser de mediana edad, al menos en los cursos generales. Algunas escuelas, como la Academia de Escritores dirigida por Daniel Jordán, creen que esto se debe al poder adquisitivo que se obtiene con la madurez. Eduardo Vilas, de Hotel Kafka, comenta que el perfil ha ido cambiando a lo largo de su recorrido: “al principio teníamos un alumnado más cercano a la treintena, pero en los últimos dos años la edad media ha subido, y probablemente también el nivel adquisitivo del alumno”. Y es que la crisis se nota, así lo piensa Antonia Molinero, de la Escuela Canaria de Creación Literaria, quien opina que “ahora la gente le da un valor más exacto al dinero”, y por eso a algunos les puede costar más decidirse a invertir en sus ganas de mejorar en la escritura. No obstante, y pese a los tiempos que corren, todas las escuelas dicen estar contentas con el número de alumnos, presenciales y virtuales, que pueblan sus cursos. De hecho, y en algunos casos, el número de participantes ha ido en aumento en estos últimos años. Y es que, como explica Laura Castro, coordinadora de los talleres de Sinjania, “hay gente que, más que por afición, crea por pulsión: necesita escribir porque es su forma de entender la vida”.

Los jóvenes no sólo leen, también escriben

escola d'escripturaLa oferta de las escuelas de escritura no sólo se compone de talleres generales, sino que también cuentan con una amplia gama de cursos dirigidos a las necesidades específicas y distintas de cada alumno, y que está compuesta por cursos de todo tipo y dirigidos a todas las edades. En este aspecto, destaca llamativamente la cantidad de jóvenes, cada vez mayor, que acude a estos talleres en busca de potenciar, mejorar o desarrollar su talento. “Los cursos dirigidos a la gente joven tienen mucho éxito porque a los chicos les gusta poder explorar esa creatividad que no tienen en las aulas”, opina Antonia Molinero. En la misma línea, Jordi Muñoz explica que en la Escola d’Escriptura tienen un curso muy concurrido dirigido a chicos y chicas de quince a diecisiete años: “para nosotros es como una ‘cantera’ de nuevos escritores, por eso procuramos mimarles mucho. Este curso ha roto muchos tópicos y prejuicios respecto a los comentarios de que a los jóvenes de hoy no les gusta ni la lectura ni la escritura. No es verdad. De hecho, nunca antes se ha escrito tanto como ahora, ya sea a través de mensajes, redes, diarios, nuevos formatos… Los jóvenes nos han hecho ver que no hay edad para aprender a escribir, y que las personas adolescentes también están interesadas en manejar las herramientas y técnicas propias de la escritura literaria”.

Cursos más demandados: el ‘boom’ de la autoedición

academia de escritoresEl auge de la autopublicación ha traído consigo la aparición de nuevos cursos de escritura, y una gran variación en la demanda de otros más tradicionales. Como explica Laura Castro, coordinadora de talleres de Sinjania, “desde el auge de la autopublicación, el curso de redes sociales para escritores está funcionando bastante bien”. Este curso, que busca mejorar la presencia del escritor en las redes sociales, es el ejemplo de cómo el fenómeno de la autoedición está afectando a los cursos de escritura. De hecho, cursos más tradicionales como los de Escritura Creativa, Redacción, Relato Corto o Narrativa, que siguen siendo los más solicitados en términos generales, aportan ahora un nuevo enfoque de cara a la posibilidad de que el propio autor escriba, edite y publique sus obras. Ante este panorama, y apostando por una formación continua, la Escola d’ Escriptura ha diseñado el ‘Itinerario para narradores’, pensado como un camino de tres años para formar a los escritores de la manera más completa posible en todos los aspectos. Como explica Jordi Muñoz, el curso de Narrativa es la base de ese itinerario, “y a partir de aquí, la gente puede optar por la vertiente narrativa o por la del cuento”. También hay casos, como el de la Escuela Canaria de Creación Literaria o Academia de Escritores, donde un curso concreto está teniendo una gran acogida. En la primera, tal y como explica su directora, Antonia Molinero, “el Curso de Relato Breve dedicado a la novela rosa está muy concurrido”, y en el caso de la Academia de Escritores, está teniendo un gran éxito el Taller de Bestseller dictado por la escritora Blanca Miosi.

Práctica constante: el camino a seguir tras los cursos

hotel kafka“Leer mucho, escribir lo suficiente, perseverar, reflexionar, trabajar, seguir las propias intuiciones y ser pacientes”. Estas son las premisas que recomiendan desde Hotel Kafka a los alumnos tras su paso por los cursos de la escuela. Tanto si acudieron a ellos para iniciarse en la escritura, como si lo hicieron para perfeccionar su técnica o mejorar en algún aspecto de la misma, las academias coinciden en la recomendación a sus ya exalumnos de la tenacidad y el esfuerzo constante como método de trabajo tras su paso por la escuela. Como comenta Gervasio Posadas, codirector de Yoquieroescribir.com, “escribir no es una actividad que cese con el curso, sino que cuanto más escribes, más aprendes”. Y como complemento esencial a su formación como escritores, la lectura es la mejor compañera posible para el desarrollo de las aptitudes creativas, y en ello insiste Posadas: “la lectura te proporciona un radar sobre lo que funciona y lo que no”. Otro factor importante y destacado por la mayoría de directores de escuela es la disciplina, y el establecerse una rutina y dedicarle tiempo y esfuerzo: “que se hagan con el hábito diario de la escritura, que lean muchísimo y que traten de seguir aprendiendo y mejorando siempre”, como explica Laura Castro, Coordinadora de cursos de Sinjania, que cita a Doris Lessing para apoyar su consejo: “solo se puede aprender a ser mejor escritor escribiendo”. Y es que, como dice Javier Sagarna, director de Escuela de Escritores, “el camino del escritor es un camino largo, y solo hay una manera de recorrerlo: haciendo de la escritura un modo de vida”.

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– Para ampliar la información de este reportaje, puedes leer los siguientes despieces:

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Editora y administradora de la Revista Nuevas Letras, diplomada en Redacción y Estilo, estudiante de Corrección Profesional en Cálamo&Cran, estudió Periodismo y trabajó en la Biblioteca de la Universidad Miguel Hernández de Elche. Viajera aficionada, amante de la literatura, escritora vocacional y librera en potencia.
Publicado en: INICIATIVAS, INTERNET, REPORTAJES

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