Libros libres en la Comunidad Valenciana

bookcrossing alcoyEl fenómeno del BookCrossing se ha extendido muy rápidamente a nivel global, y dentro de España se ha desarrollado con mayor facilidad en las grandes ciudades. Por ello, cuando ponemos la lupa sobre la Comunidad Valenciana, se observa que la mayor actividad de esta iniciativa se concentra en Valencia, donde existen varios puntos oficiales de BookCrossing. Uno de ellos es el Café Rialto, cerca del Ayuntamiento. En él, la actividad es incesante, y “cada día algún cliente coge o deja un libro”, tal y como afirma una de sus empleadas, Lena Ionita.

En la provincia de Castellón, el único punto oficial se encuentra en la Biblioteca Municipal de Segorbe, donde José Ángel Planillo (usuario amante de la literatura) y Rafael Simón (archivario y bibliotecario) mantienen desde hace casi dos años un punto de BookCrossing con medio centenar de libros gracias a su esfuerzo, las donaciones de la biblioteca y las liberaciones de otros bookcrossers.

Y viajando hacia el Sur, en Alicante, vuelve a haber una considerable variedad de puntos oficiales de BookCrossing. José Luis Casal, junto a varios miembros más de la Universidad Permanente de la UA, son los encargados de coordinar dos espacios, uno en la sede de la UA en Alicante y otro en la Biblioteca General de la Universidad. Sin embargo, la nota negativa de esta iniciativa la pone el escaso número de usuarios que utilizan estos dos puestos. El primero de ellos ha recibido varias quejas por el abandono de la instalación, mientras que el rincón reservado en la Biblioteca no es muy frecuentado porque “los estudiantes acuden sobre todo a consultar los libros de los fondos de la biblioteca”, tal y como explica Marisa Soler, trabajadora de la BUA.

Como contrapunto positivo, en el interior de la provincia, la Biblioteca del Campus de Alcoy de la UPV mantiene un espacio de intercambio de libros desde mediados de 2010, cuando se inauguró con un concurso de carteles cuyo ganador ahora preside las mesas con los libros. Con la incansable labor de Herminia Piquer, bibliotecaria y amante de la literatura, la iniciativa mantiene la misma fuerza del primer día gracias a su constante promoción, así como la periódica organización de actividades y liberaciones de libros.

La opinión general de los coordinadores de estos puntos oficiales de BookCrossing es que el número de usuarios y la aceptación de la iniciativa dependen, principalmente, de varios factores: la correcta localización del puesto (cuanto más visible mejor), el esfuerzo de su coordinador por atraer a usuarios y mantener la constante actividad (mejor cuanto mayor implicación) y, por último, el factor humano. Y es que “el anonimato y el altruismo” son dos de los aspectos más bellos del BookCrossing, como relataba Herminia Piquer, siempre y cuando estas dos virtudes sean compartidas por todos los bookcrossers.

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– Este texto es un despiece que amplía la información del reportaje BookCrossing: el fenómeno de la biblioteca global.

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Editora y administradora de la Revista Nuevas Letras, diplomada en Redacción y Estilo, estudiante de Corrección Profesional en Cálamo&Cran, estudió Periodismo y trabajó en la Biblioteca de la Universidad Miguel Hernández de Elche. Viajera aficionada, amante de la literatura, escritora vocacional y librera en potencia.
Publicado en: INICIATIVAS, LIBROS

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